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¿HACEN FALTA MÁS QUE PIERNAS PARA CORRER?

Tal vez sea una de las claves más poderosas del ChiRunning. Todo el cuerpo está integrado en el movimiento.

Este fin de semana un grupo de ChiRunners hemos participado en una carrera popular por relevos. Este formato de carreras te permite ver a muchos corredores mientras vas corriendo, escuchando su respiración, sus pisadas, etc, y además verlos desde la posición de espectador mientras esperas tu turno.

Son muchas las mejoras posibles en los corredores (populares y no tan populares) pero hay una que sin duda es muy visual:

CORRER CON LAS PIERNAS VS CORRER CON TODO EL CUERPO

Os pongo un ejemplo que seguro que entendéis a la perfección.

Cuando bailamos, hay dos opciones,

  • podemos saber los pasos y hacerlos de forma mecánica, 1, 2, 3… 1, 2, 3… o…
  • podemos dejarnos llevar por el ritmo y dejar que todo el cuerpo fluya con el ritmo de la música, sintiendo como los brazos cogen el ritmo y usan la cadera como punto central de movimiento, no estando esta rígida si no moviéndose rítmicamente poseída por el ritmo, dando suavidad y armonía al baile.

Estamos en situación ¿no? pues esto es lo que debemos trasladar a la carrera.

Nuestro cuerpo en movimiento es un juego de equilibrios y compensaciones. Todo, absolutamente todo, nuestro cuerpo en movimiento se equilibra a partir de un eje (eje que recorre nuestro centro, visto de perfil, pasa por detrás de nuestra oreja, hombro, cadera y tobillo). En ese juego de equilibrios, cuando una pierna avanza (parte inferior del cuerpo) el brazo opuesto se adelanta (parte superior) igualmente ocurre, cuando alargamos nuestros brazos hacia delante, tendemos a echar el peso de nuestro cuerpo hacia detrás, en un afán necesario de mantener el equilibrio  sobre nuestros pies.

Cuando nuestro cuerpo no está relajado, pongamos por ejemplo, no dejamos que nuestros brazos se muevan compensando el movimiento de las piernas (como cuando llevamos las manos en los bolsillos) nuestro cuerpo pierde fluidez, caminar o correr deja de ser un movimiento armonioso de elasticidad y compensación del cuerpo para ser un movimiento muscular de las piernas, en el que tienen que utilizar los músculos tanto para generar el movimiento como para equilibrar el cuerpo.

Hagamos una prueba: caminando a ritmo alto o corriendo, bracea con cierta energía durante 1 minuto y de repente pega los brazos a tus costados mientras sigues corriendo o caminando y siente la diferencia. (si, ya lo se, los que lo estáis leyendo sentados y no pensáis probar… no sentís nada). Os propongo que pongáis el foco en diferentes puntos, en un ejercicio mindfulness perfecto. En ambas situaciones (brazos moviéndose enérgicamente y bloqueados) observa: las sensaciones y el esfuerzo de tus piernas; lo que trabajan los gemelos; la tensión que aparece en tu espalda; como se mueve tu cadera; la sensación de facilidad o esfuerzo que aparece; ¿como te sientes más torpe o más ágil? yo se mi respuesta, trata de buscar tú la tuya.

Cuando caminamos o corremos sin prestar atención a las sensaciones del cuerpo, nuestro cuerpo asume la responsabilidad de generar ese movimiento, sea como sea (de forma fluida si puede o forzada) y se buscará la vida para usar los recursos que considere sean los mas efectivos o no. Es decir, el cuerpo no pedirá ayuda inmediata cuando el movimiento no sea fluido y, si nosotros no vamos atentos a las sensaciones sutiles, no nos daremos cuenta de los problemas asociados a esa manera forzada hasta que las sensaciones sean muy desagradables, ya que suelen tener que ver con fatiga muscular, con sobrecargar articulaciones, por golpear estructuras de nuestro cuerpo en un movimiento poco fluido. Y en muchas ocasiones estas sensaciones desagradables van de camino a la lesión.

Pero no se trata de dramatizar,  el cuerpo humano es un gran y complejo sistema elástico que podemos aprovechar o luchar contra él, de nosotros depende armonizarnos con las gomas naturales de nuestras articulaciones o competir con ellas a base de músculos. Eso sí, es interesante saber que usar todo nuestro cuerpo crea un movimiento más eficiente y mucho menos propenso a lesiones, mola, ¿no?

El movimiento  fundamental en este juego de involucrar a todo el cuerpo es el braceo. Y este tiene varios puntos fuertes:

  • El primero, más evidente y sencillo es que el braceo contrarresta el movimiento de las piernas. Aun siendo muy evidente, son muchas las personas que llevan los brazos con tensión pegados al cuerpo, cuando lo que nos aporta esa fluidez es precisamente que la articulación de los hombros funcione libremente, los brazos deben rotar en los hombros sin tensión, con unos hombros relajados y bajos.
  • El segundo punto es que el braceo lidera el movimiento. Si partimos de que ahí donde ponemos nuestra atención ponemos nuestra energía, el poner el foco en el braceo mientras corremos y no en las piernas, descargara estas  últimas de tensión y pasaremos de que el braceo contrarreste el pedaleo a que sea el pedaleo el que compense el braceo. Es por tanto el braceo quien llevará la atención del movimiento. Además cuando quiero correr más rápido o cuando llego a una cuesta, no modifico nada en mis piernas, lo que hago es darle más amplitud o más intensidad a mis brazos, dependiendo del caso.
  • El braceo marca el ritmo. Esto es un poco más complicado entenderlo en una lectura, pero se trata de lo siguiente. Ya que son los brazos quienes lideran el movimiento, si iniciamos el movimiento de braceo antes de que el pie (del lado contrario) llegue al contacto con el suelo, conseguiremos que ese pie llegue al suelo con el movimiento hacia atrás ya iniciado, es decir, colaborando con el suelo y no enfrentándose a él.

En el ChiRunning el movimiento nace del centro del cuerpo, desde el Dantian, para conseguir que esto ocurra en indispensable que el cuerpo entero se integre en el movimiento, siendo este Dantián el punto de estabilidad necesario y en centro del movimiento motriz de nuestras piernas (además del centro donde se acumulada nuestra energía vital).

Una vez más, no se trata de entenderlo, se trata de ponerlo en práctica, solo así, desde la experiencia podemos conectar con la sensación de “redondez” en el movimiento, sintiendo como el suelo es un aliado y no el enemigo.

En una de las quedadas de ChiRunners que hicimos en Gijón el pasado año, una ChiRunner comentaba: ¿es normal cansarse más de brazos que de piernas? mi respuesta fue “Ole” sobre todo porque estábamos haciendo cuestas y sus piernas no se estaban cansando, pero sus brazos no estaban acostumbrados a trabajar, entonces ellos sí que notaron el esfuerzo extra que les estaba pidiendo.

Y para los que no acabéis de estar conformes con esto de usar todo el cuerpo… Correr de esta manera tonifica todo nuestro cuerpo, brazos, tronco, piernas fundamentalmente la zona abdominal. Así que aparquemos la idea de: corredor = piernas fuertes y delgadez y asociémosla a “cuerpo trabajado por completo y equilibrado”.

Feliz práctica chi!!

by JRNarciandi

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